Dos explicaciones para el rally de la bolsa china y una conclusión sobre su sostenibilidad


Al margen de los irregulares datos macro publicados en las últimas semanas, lo cierto es que en términos bursátiles China lleva seis meses disfrutando de un fuerte rally cuya continuidad genera dudas entre los gestores. Jean Médecin, miembro del Comité de Inversiones de Carmignac Gestion, atribuye esta racha alcista en gran parte a “el apetito renovado de los inversores locales por comprar acciones”. Para él, está claramente justificada esta observación “por la enorme prima de riesgo que se ha construido durante este periodo en torno a las acciones de clase A (las reservadas para inversores domésticos) frente a las de clase H (las reservadas para inversores extranjeros)”.

El experto da el siguiente consejo en este entorno: “Los inversores tienen en primer lugar que ser bastante disciplinados con las valoraciones: el frenesí comprador de los inversores locales ha empujado a las acciones clase A a una prima irracional frente a las acciones clase H y muchos valores han entrado en niveles de sobrevaloración. En segundo lugar, los inversores tienen que seleccionar cuidadosamente los sectores en los que invierten: muchas compañías todavía están operando en sectores plagados de sobre-capacidad y una pobre asignación de capital, como la industria pesada”. 

Desde Carmignac, una de las primeras gestoras internacionales que consiguió hacerse con una licencia RQFII, mantienen no obstante una visión más positiva sobre la evolución del país: “Un crecimiento económico más lento pero de mayor calidad es el principal objetivo del nuevo liderazgo chino y damos la bienvenida a su compromiso con las reformas económicas estructurales, incluso a costa de un momento económico más ordinario”. Para Médecin, el último dato macro oficial de ventas minoristas, que se situó en 10,2% (mínimos de nueve años) es “resistente” y lo interpreta como “un signo positivo del reequilibrio de la economía china hacia un consumo mayor y menos inversión”. 

En cambio, la interpretación del rally por parte del equipo de expertos de J.P.Morgan AM -compuesto por los estrategas de mercado global Grace Tam e Ian Hui y el responsable de estrategia de mercados para Asia Tai Hui- es que este comportamiento “responde principalmente al anuncio, a mediados de marzo, de que los fondos de inversión chinos podrán acceder a las acciones que cotizan en la bolsa de Hong Kong a través del programa Shanghai-Hong Kong Stock Connect, sin necesidad de una licencia de inversor institucional doméstico cualificado (QDII, por sus siglas en inglés)”.

El equipo de J.P.Morgan AM hace notar la coincidencia de que el organismo supervisor chino decidiera relajar los límites para la compra transfronteriza de acciones de clase H “justo cuando el mercado de acciones de clase A marca máximos de siete años, impulsado por el fuerte sentimiento alcista de los inversores”. En opinión de los tres expertos, “esta euforia se ve reflejada en el número de nuevas cuentas de inversión del mercado de acciones de clase A, que alcanzaron 1,67 millones a finales de marzo frente a una media histórica de 240.000”, de ahí que interpreten esta nueva conexión como “un intento del gobierno central para que los inversores nacionales centren su atención en las acciones de clase H, que hacia finales de marzo cotizaban con un descuento de casi el 30% frente a las de clase A en el caso de las compañías que cotizan en ambos mercados”.

¿Qué manos mueven las bolsas chinas?

Quien esté leyendo estas líneas puede llevar un rato preguntándose quién está detrás de estas fuertes compras. Tam, Hui y Hui enfatizan los extraordinarios volúmenes de un mercado hasta hace tan poco vedado a la inmensa mayoría de inversores. Por ejemplo, indican que, desde el lanzamiento del programa hace ahora seis meses, se ha registrado por primera vez durante dos días consecuentivos la cuota máxima diaria del Stock Connect para transacciones originadas en China continental (southbound), que asciende a 10.500 millones de renminbi (1.700 millones de dólares). Si el inversor también tiene en consideración que el volumen de la bolsa de Hong Kong ha aumentado hasta un récord de 290.000 millones de dólares hongkoneses (37.000 millones de dólares), una cantidad cuatro veces superior al volumen medio diario del último año, entonces los expertos de J.P.Morgan AM deducen que “no parece probable que este fuerte crecimiento responda únicamente a la demanda de los inversores chinos”. 

Desde la gestora americana indican en primer lugar que “sin duda, el buen comportamiento del mercado ha reavivado el sentimiento positivo entre los inversores hongkoneses y extranjeros”. En segundo lugar, se fijan en que China es el país de mayor peso en los índices MSCI AC Asia Pacific ex Japan (22%) y MSCI Emerging Markets (24%), “por lo que muchos de los inversores institucionales referenciados a índices que hasta ahora estaban infraponderados en China se han visto forzados a comprar acciones de clase H para no quedarse rezagados”. 

Otra gran pregunta: ¿hasta qué punto es sostenible el rally? “Dada la magnitud y la rapidez de los avances, no nos sorprendería ver cierta consolidación a corto plazo”, avisan desde J.P.Morgan AM, para a continuación matizar que, sin embargo, existen cuatro factores que podrían impulsar el rally a medio plazo: unas valoraciones relativamente baratas (las acciones de clase A siguen ofreciendo una prima de aproximadamente el 20% con respecto a las de clase H), la debilidad de los datos económicos (que augura nuevas medidas de expansión monetaria y fiscal), la expectativa de mayores entradas de flujo ante la previsión de que se eleve la cuota máxima diaria southbound y el anuncio de nuevas reformas. “Algunos de los funcionarios chinos de mayor rango han indicado que este año se anunciará una reforma clave de las empresas estatales. Estas compañías representan cerca del 70% del MSCI China, por lo que cualquier anuncio de este tipo podría ser un catalizador para la revaluación de las cotizaciones”, explican desde la firma. 

A pesar de todos estos posibles catalizadores, el trío de expertos siguen manteniendo dudas sobre qué podría sostener el rally a largo plazo una vez cerrada la brecha entre las valoraciones: “En nuestra opinión, los mercados necesitan constatar una mejora significativa de los fundamentales económicos y los beneficios empresariales y que los resultados de las reformas sean tangibles. En caso contrario, lo más probable es que este rally se agote pronto”, sentencian.

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