Dos cambios importantes en la cartera del Carmignac Patrimoine


Durante las últimas semanas se han producido cambios importantes en la estrategia del Carmignac Patrimoine. Dos de ellos son muy relevantes y dejan clara cuál es la visión actual de mercado de Edouard Carmignac y Rose Ouahba, máximos responsables de la estrategia. Según explica a Funds People Frédéric Leroux, director de gestión de riesgos y responsable del equipo de multiactivos de Carmignac, los gestores han reducido de manera muy significativa su exposición al dólar. Concretamente, la exposición al billete verde ha sido recortada en 20 puntos, pasando del 55% al 35% actual, infraponderando de esta forma la divisa frente al índice. Lo hacen después de que esta apuesta haya sido una de las estrategias que más han contribuido este año a la rentabilidad del fondo y ante el convencimiento de que, en un entorno de desapalancamiento, la divisa de financiación será el euro.

Además están unos datos de crecimiento económico que –según Leroux- en EE.UU. amenazan con decepcionar y que en Europa tienden a mejorar, lo cual debería ser otro factor que contribuya a sujetar la cotización de la divisa comunitaria. El segundo cambio importante realizado en la cartera ha sido la recogida de beneficios en los mercados de renta fija de la periferia de Europa, reduciendo en un tercio el peso de los bonos periféricos en la cartera, hasta el 26,4% actual. De ese porcentaje, el 19,6% está invertido en deuda pública y el 6,7% en crédito. “A juzgar por la evolución registrada por este segmento de mercado en los últimos días, ha sido una decisión acertada”, asegura el experto. En estos momentos, la duración modificada de la cartera está por debajo de 2 años, incluyendo una posición corta sobre el bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años y otra sobre el bund alemán.

En renta fija, le siguen pareciendo atractivos los bonos de alto rendimiento, cuyo peso actual en la cartera es del 14,4%, porcentaje muy similar al que reserva en liquidez (14%).Nos gustan los bonos subordinados emitidos por entidades financieras europeas. Se trata de un segmento de mercado en el que aún podemos encontrar valor. En cuanto a los fundamentales, es un buen ámbito en el que invertir”, afirma. La exposición a esta clase de activo está copada en su práctica totalidad por el sector financiero. En términos generales, Leroux reconoce que, en el entorno actual, resulta complicado hacer dinero en renta fija, si bien no existen motivos para el pánico. “Aunque la Fed ya no esté con el QE, el BCE y el Banco de Japón seguirán siendo dos grandes proveedores de liquidez en el mundo”. No obstante, considera importante rotar parte de la cartera hacia la renta variable. En este sentido, Leroux reconoce mantener conversaciones con sus clientes en las que les invita a incrementar la ponderación de la renta variable en sus carteras. Esto ya lo han aplicado en el Carmignac Patrimoine, donde el peso de las acciones ronda el 46%.

“El entorno para la renta variable no es tan malo como para la renta fija”, afirma. La estrategia en renta variable pasa por una cartera que refleje tres temáticas. La primera, apostar por compañías líderes a nivel global (exportadoras, con ventajas competitivas y un negocio de calidad). Un tercio de la parte invertida en renta variable está aquí. La segunda temática a la que destinan el 30% de la inversión en acciones, es apostar por compañías de crecimiento europeas con gran visibilidad (como Novo Nordisk, Bayer o Novartis, por ejemplo). La tercera gran temática se centra en la inversión en acciones de compañías afincadas en mercados emergentes, a la que destinan el 25% de la parte de renta variable, siendo China e India dos de sus grandes apuestas.

“Tras cuatro años de peor comportamiento relativo de estos mercados, creemos que estamos en el inicio de un nuevo ciclo de rentabilidad superior frente a sus homólogos desarrollados”, vaticina. Es el motivo por el que actualmente están sobreponderados en estos mercados. En algunos de ellos cubren el riesgo de divisa. En otros, como es el caso de India, no. Depende de la visión que tengan en cada caso sobre la divisa. La rotación de la cartera en lo que a la renta variable se refiere es baja. Cuando tienen que realizar ajustes, utilizan derivados. “Son instrumentos que te permiten construir posiciones de manera más rápida y a un bajo coste”. Pero los cambios introducidos en la estrategia no solo han afectado al posicionamiento de la cartera. Recientemente, también han hecho importantes modificaciones en lo que respecta a la estructura del fondo, con el lanzamiento de una nueva clase que distribuye dividendo.

En este sentido, el pasado mes de marzo la entidad lanzaba para los inversores centrados en la percepción de rentas regulares durante su jubilación una nueva clase de participaciones para el fondo destinadas a distribuir mensualmente un dividendo anual del 5%. La entidad lo presentaba entonces como un nuevo instrumento dirigido específicamente a sus clientes italianos, españoles, alemanes, austriacos y suizos. Según datos de Morningstar, en los últimos tres años el fondo ha ofrecido una rentabilidad anualizada del 7,44%, 0,5 puntos por debajo de la media de su categoría. A cinco años, el retorno anualizado registrado por el producto ha sido del 5,1%, 0,4 inferior a su grupo de comparables. A diez años sí consigue batir a la categoría, con una rentabilidad anualizada del 8%, 3,6 puntos por encima de la media de la categoría.

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