Consejos para gestionar la cartera este verano


“Te observo al descender y una extraña sensación después, cómo poco a poco me voy empezando a encoger. Llegando a la ciudad la mujer del tiempo nos dirá que a una primavera en calma siempre le sucederá un verano fatal” cantaban Nacho Vegas y Christina Rosenvinge en el single “Verano fatal”. Generalmente, a todos los inversores les viene a la cabeza a estas alturas del año el aforismo bursátil “sell in may and go away”. Veranos anteriores estuvieron marcados por la pérdida de la AAA por Estados Unidos, la accidentada salida a bolsa de Bankia, el “whatever it takes” de Mario Draghi o la irrupción del Estado Islámico, pero, ¿puede verdaderamente que este verano sea un “verano fatal”? 

“El mercado puede estar más guiado por factores macro en los próximos meses”, indica Juan Barriobero, responsable de inversiones de renta variable de Deutsche AWM. El experto se refiere específicamente a un acuerdo entre Grecia y la eurozona, y a una mayor claridad sobre el rumbo de la política monetaria de la Reserva Federal. “Si estas dos incógnitas se despejasen, los fundamentales son los suficientemente fuertes como para esperar una tendencia positiva en los beneficios por primera vez en años en Europa”, añade. Por el momento, Grecia parece haber alcanzado un mayor entendimiento con sus socios europeos del mostrado en los últimos meses y el escenario central con el que trabajan los expertos es que se alcance un acuerdo antes del 30 de junio, fecha en la que el país afronta importantes vencimientos de deuda. 

En EE.UU., la Fed volvió a dar nuevas pistas sobre su calendario de subidas de tipos en la última reunión de su Comité de Mercado Abierto (FOMC por sus siglas en inglés), celebrada el 16 y el 17 de junio. Por un lado, indicaron que “en general, una serie de indicadores del mercado laboral sugieren que la infrautilización de fuentes laborales se ha difuminado algo”. Por otro, señalaron que “la inflación siguió por debajo del objetivo de largo plazo del Comité, en parte como reflejo de la bajada de los precios de la energía y la reducción de los costes de importaciones no relacionadas con la energía”. Al igual que en intervenciones anteriores, se optó por mantener los tipos en el rango entre 0 y 25 puntos básicos, pero Janet Yellen reiteró la voluntad del banco central de condicionar las subidas de tipos a una clara mejoría del mercado laboral y que las expectativas de inflación se acerquen al objetivo del 2%. 

“Normalmente en verano suele haber menos actores en el mercado y menor liquidez, pero en Deutsche AWM no tomamos medidas específicas para gestionar las carteras. Estaremos pendientes de las noticias en los próximos días, para comprobar si lo que sucede en el terreno macro da pistas claras para el tercer trimestre”, continúa el experto. Eso sí, si tuviera que dar una recomendación a los gestores que no van a cambiar la oficina por la playa, indica que “sería aconsejable tener algo más de liquidez en la cartera, para protegerse frente a movimientos inesperados y también para aprovechar las oportunidades de compra que se produzcan por una anomalía de precios”. 

Luke Newman, co-gestor del fondo Henderson UK Absolute Return, también se remite al consejo de vender en mayo y salir corriendo: “Puede que antes esto funcionase a algunos inversores conservadores que solo invertían a largo plazo, pero en el mundo actual de relajación cuantitativa, rescates financieros e intensificación de la geopolítica, podría considerarse prudente aplicar un enfoque más pragmático y flexible”. Newman recuerda que “durante los meses de verano, la liquidez de los valores suele secarse, ya que los operadores, las gestoras de fondos y los negociadores se van de vacaciones”, pero indica que también sucede este hecho en diciembre y no se le pone tanto énfasis. 

“Cuando se llevan a cabo grandes adquisiciones y ventas en mercados poco activos, los precios tienden a ser más volátiles, debido a que hay menos participantes disponibles para ponerse al otro lado de las transacciones”, continúa Newman. Por estos motivos, en Henderson han decidido que la cartera a largo plazo de su estrategia de rentabilidad absoluta “tiende a permanecer en el lado más líquido del mercado (topes máximos de capitalización o mega caps) que, debido a su mayor volumen de negociación, se ven menos afectados por la estacionalidad”. El gestor vaticina que “aunque los volúmenes de negociación han sido considerablemente superiores a lo largo de los últimos nueve meses, incluido un mes de diciembre muy dinámico, prevemos que en las próximas semanas volverá a producirse la tradicional reducción de volúmenes, sobre todo tras el inesperado y tranquilizador resultado definitivo de las elecciones del Reino Unido”.

Dicho esto, el gestor considera improbable que “los mercados se mantengan estables durante el descanso estival de este año, al existir diversos motivos de inquietud macroeconómica y geopolítica que podrían reactivar y exacerbar la volatilidad”. Al igual que Barriobero, incluye en esta lista al calendario de subidas de tipos de la Fed y la incertidumbre en torno a Grecia, y les añade otros dos motivos: las elecciones generales en España, y el referéndum en Reino Unido sobre su permanencia en la UE. 

Es posible que no podamos prever de forma constante cuál será el próximo shock macroeconómico (o cuándo tendrá lugar), pero puede afirmarse con bastante seguridad que se producirá alguno, y que la volatilidad de los mercados de valores experimentará un repunte”, comenta Luke Newman. Sin embargo, de suceder algún evento, destaca la importancia de contar con una estrategia flexible en el corto y largo plazo para proteger el capital (o los beneficios) tanto en momentos de turbulencia como en los de calma. Por ello, el experto concluye: “¿Vender en mayo e irse de vacaciones? Nosotros nos quedamos”. 

El contrapunto

“Y al huir de la ciudad la mujer del tiempo nos dirá que a un otoño desastroso siempre le precederá un verano fatal”, termina la canción de Vegas y Rosenvinge. Se encuentra en esta línea la visión de Steen Jakobsen, economista jefe de Saxo Bank, ya que mantiene que se presenciará un verano de crecimiento en Europa para a continuación dar paso a un otoño marcado por noticias negativas. 

Por un lado, Jakobsen afirma que “la ventaja de costes europea está desapareciendo rápida y furiosamente, por lo que vamos a disfrutar de un verano de crecimiento, pero después tendremos que esperar crecimiento cero, cero reformas y expectativas de inflación más altas”. Por otro, realiza un recordatorio con respecto a la política monetaria estadounidense: “Cuando la Fed eleva los tipos, es un margin call. No hay ninguna base en el mandato del banco para hacerlo, pero su necesidad de normalizar la política de tipos tendrá soporte por parte de los datos durante el verano ya que el CESI (Índice de Sorpresa Económica de Citigroup) revertirá a la media”. 

 

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