¿Cómo están combatiendo los inversores a la volatilidad?


Después de un largo tiempo en el que brilló por su ausencia, el regreso de la volatilidad está siendo paradójico, pues muchos preveían que esto iba a suceder, pero otros tantos no esperaban los niveles actuales en ciertas clases de activos, empezando por la renta fija. Además, de acuerdo con la encuesta sobre confianza en la inversión activa realizada por MFS IM (MFS Active Investing Sentiment), el 64% de los inversores profesionales europeos piensa que la volatilidad seguirá en ascenso en los próximos doce meses. 

Adicionalmente, el 72% de los encuestados considera que la protección del capital en los ciclos bajistas es una de los criterios más importantes a la hora de buscar un gestor activo. “En algún momento asistiremos a un aumento de la volatilidad, lo que genera oportunidades para que los gestores activos detecten los riesgos y generen alfa”, observa al respecto Joe Flaherty, director de riesgo de inversiones de MFS IM. Éste añade que “la gestión del riesgo de pérdidas forma parte de la propuesta de valor que pueden ofrecer los gestores activos mediante el análisis y la selección de valores” y recuerda que, gracias a esta estrategia, “muchos gestores globales activos han obtenido rentabilidades muy superiores en ciclos bajistas del mercado”. 

Así refuta esta observación la encuesta encargada por la firma a la empresa de investigación CoreData, en la que se ha consultado entre abril y junio de este año a 1083 asesores financieros, inversores institucionales y compradores profesionales de todo el mundo (incluye 158 participantes de Europa). En concreto, el 60 % de los sondeados consideraba que las estrategias gestionadas de forma activa son las que mejor funcionan en los ciclos bajistas. Esta percepción se puede refutar con datos empíricos: en los últimos 25 años, el cuartil superior de los gestores activos han registrado rendimientos superiores en un 7,6% de media durante los ciclos bajistas.

El 49% de los inversores europeos que han participado en la encuesta han mostrado confianza en las estrategias de la gestión pasiva, mientras que el 51% restante han opinado en cambio que no tiene capacidad para adaptarse en los ciclos volátiles del mercado. “En los últimos años, las estrategias que oscilan entre la gestión activa y la pasiva han ganado cada vez más aceptación entre los inversores”, comenta Flaherty al respecto, y añade: “Aunque esto demuestre el interés en el empleo de la toma de decisiones activa por parte de los inversores, muchas de estas estrategias son bastante nuevas y no se han puesto a prueba durante un ciclo bajista prolongado”. 

Gestión activa, gestores competentes y altas convicciones

No obstante, la encuesta realiza un matiz: una gestión activa per se no es suficiente en el actual entorno de mercado, porque también es clave identificar a los gestores activos más competentes. Para poder encontrarlos, los inversores europeos consultados han destacado como principales cualidades para identificar a aquellos gestores activos más competentes “la gestión del riesgo, la convicción a largo plazo y el análisis experto”. Resulta sobresaliente que, de ellos, el 80% hayan indicado que el proceso de gestión activa del riesgo de una entidad es la cualidad más importante de un gestor activo competente. “Creemos que hay claros indicios para reconocer a un gestor activo competente: establecer y cumplir procesos disciplinados de gestión de carteras y análisis, demostrar convicción a largo plazo mediante carteras diferenciadas y periodos de tenencia prolongados, y añadir valor en mercados volátiles”, resume Mike Roberge, consejero delegado adjunto de MFS IM. 

Además de la competencia, los inversores también destacan la importancia de que un gestor activo sea capaz de desarrollar y mantener convicciones: tres de cada cuatro inversores europeos encuestados (75%) señaló que las rentabilidades superiores durante los ciclos de mercado son una de las características más importantes a la hora de elegir un gestor activo, mientras que un 71 % resaltó la gran importancia de contar con un proceso sólido de análisis de inversión y un 58%, la relevancia de una selección de valores activa.

La encuesta también indaga en cuáles son a ojos de los inversores el principal obstáculo para gestionar de forma activa con éxito. El cortoplacismo ha sido uno de los problemas más señalados: un 68 % de los sondeados de todo el mundo afirmaron que los inversores están demasiado centrados en las rentabilidades de la inversión a corto plazo (doce meses).

Una conclusión derivada de esta observación es que los inversores están dispuestos a pagar por estrategias que generen valor en el largo plazo. En concreto, dentro de Europa el 71 % de los consultados ha mostrado su disposición a pagar más por una rentabilidad superior durante cinco años, mientras que el 44 % afirmó que está dispuesto a pagar más por gestores que puedan obtener una rentabilidad superior en diez años. Una vez más, los datos respaldan estas percepciones: entre 1995 y 2013, las carteras con la mayor parte activa o diferenciación con respecto a sus índices de referencia y baja rotación de cartera han superado la rentabilidad de sus índices en un 1,9 %. 

La última conclusión de la encuesta es que a la gestión activa todavía le queda un gran recorrido: el 79 % de los inversores europeos participantes afirmó que, en el futuro, las estrategias gestionadas de forma activa desempeñarán un papel importante en sus carteras, mientras que el 77 % ya ha asignado sus activos gestionados a estrategias de inversión activa.

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