¿Cómo está rediseñando Ángel Agudo la cartera del Fidelity America para afrontar 2016?


En un 2015 rebosante de volatilidad, la renta variable de EE.UU. subió modestamente (en dólares). Si bien parte de esta volatilidad se debió a la especulación en torno a las alzas de tipos de interés, otros factores ajenos a EE.UU. también jugaron un papel clave. El temor ante la proximidad de Grecia a una situación de impago hostigó al mercado durante el segundo trimestre de 2015, y también existió preocupación por la desaceleración de la actividad económica china y los desequilibrios financieros de los mercados emergentes. El fortalecimiento del dólar también representó un problema importante para muchas empresas. Los beneficios de las empresas, especialmente aquellas con más exposición internacional, sufrieron cierta erosión. En este contexto, la rentabilidad del Fidelity America fue positiva (1,6%), pero inferior a la del S&P 500 (N)
(2,4%).

Tras batir al índice en los primeros ocho meses, el fondo perdió algo de terreno en los últimos tres meses. “La causa fue la estrechez del mercado, agravada por la elevada rentabilidad relativa de los títulos de crecimiento frente a los de valor”, explica Ángel Agudo, gestor de la estrategia. “Por ponerlo en el contexto de la cartera, la nula exposición a Amazon y Google fue el principal lastre para la rentabilidad relativa. Los múltiplos de estas empresas ‘de moda’ subieron sustancialmente a lo largo del año, pero cualquier posible revisión a la baja o cambio del sentimiento puede traducirse en un importante potencial de caída de estos valores. Personalmente, no sigo a la multitud y suelo evitar los valores con momentum positivo a corto plazo. Por el contrario, me centro en valores no cubiertos con un ratio de potencial bajista/alcista favorable, que suelen ser empresas que han atravesado por un periodo de baja rentabilidad”, explica.

Por títulos, la exposición al gigante de la distribución Wal-Mart también frenó la
rentabilidad, ya que la acción retrocedió tras la rebaja de sus previsiones. La asignación a Devon Energy, que siguió al precio del petróleo en su caída, fue otro lastre importante para la rentabilidad, al igual que todas las demás posiciones en el sector. “Es de destacar que la mayoría de estos valores corrigieron durante el año”, indica el gestor español. Por el lado positivo, la infraponderación general en el sector de energía sumó valor relativo. En especial, la nula exposición a los gigantes energéticos Exxon Mobil y Chevron contribuyó a la rentabilidad relativa. La selección de valores en tecnología de la información, salud y sector financiero respaldó la rentabilidad. En concreto, los valores de tecnología de información, incluidos Activision Blizzard y Juniper, fueron los más destacados, revela Agudo.

Desde una perspectiva sectorial, los valores de salud podrían sufrir cierta volatilidad si persisten los comentarios sobre los precios del sector. No obstante, confío en las actuales posiciones en salud de la cartera y también creo que las empresas innovadoras conseguirán conservar su capacidad de fijar precios”. Agudo ha recortado sustancialmente la sobreponderación en el sector salud con la venta de las empresas de gestión sanitaria Centene y Anthem, que se habían comportado bien anteriormente, y la realización de beneficios en la farmacéutica Eli Lilly. También vendió los dos títulos de biotecnología de la cartera, Gilead y Amgen. Hace poco abrió una posición en una empresa de productos farmacéuticos sin receta que –según explica- cotizaba a una valoración muy atractiva y tiene un negocio de genéricos muy rentable.

De cara al futuro, espera que la volatilidad perdure en cierta medida a lo largo del año. “Es probable que algunas de las causas sean la especulación en relación con las subidas de tipos de interés y el ruido en torno a las elecciones americanas”. Con el regreso de la volatilidad a los mercados y la posterior corrección de los valores, Agudo asegura estar encontrando más oportunidades interesantes que hace un año. “Si bien la corrección ha limitado aún más el potencial de caída, los sólidos fundamentales de estos valores ofrecen un potencial de subida significativo”. En el contexto actual, Agudo continúa buscando empresas infravaloradas, bien porque no están de moda o porque se asigna poco valor a su potencial de recuperación. “También me centro en el posible riesgo bajista de las empresas y asigno una gran importancia a la solidez de los balances y la resistencia de los modelos de negocio empresariales”, afirma. El fondo está sobreponderado en los sectores industriales y tecnología de la información.

“He encontrado algunas oportunidades interesantes en el sector industrial, aunque no todas ellas son valores industriales típicos. Algunas posiciones clave son L-3 Communications, contratista principal de sistemas aeroespaciales y soluciones de seguridad nacional, y Dun & Bradstreet, proveedor de servicios de datos y análisis. United Parcel Service, una de las mayores empresas del mundo de paquetería y proveedora de soluciones de gestión de cadenas de suministro, también es una posición clave de la cartera. Una de las incorporaciones más recientes al sector es General Electric. A mi juicio, el valor ofrece un sólido potencial de rentabilidad relativa alcista/bajista. Si bien soy consciente de que la empresa ha generado unos resultados relativamente planos durante un periodo prolongado, el consejero delegado, Jeff Immelt, quiere dejar un legado positivo antes de jubilarse, e intenta volver a situar a la empresa en línea con sus raíces industriales”.

Sector energético y financiero

En tecnología de la información, las mayores exposiciones corresponden a empresas de software, incluido el gigante Oracle y la empresa de tecnología de voz Nuance. Otro sector donde encuentra oportunidades es el energético, el cual ha sufrido un duro castigo desde hace más de un año. “Las valoraciones han llegado a mínimos significativos y pronto podrían alcanzar un punto de inflexión. No obstante, en este momento soy cautamente optimista y esperaré a la normalización del precio del petróleo antes de aumentar mis posiciones. Por ahora, mantengo tres posiciones en el sector de energía: Baker Hughes, Devon Energy y Rowan Companies. Todas estas empresas están presentes en el área de exploración y producción/perforación, con una gran exposición doméstica. Añadí estos valores a finales del año pasado. También adquirí una posición en Jacob's Engineering, líder en prestación de servicios de ingeniería y construcción, que genera un porcentaje sustancial de sus ingresos en proyectos de refino y distribución y mantenimiento de petroquímicas. Si bien Jacob's Engineering está clasificada como un valor industrial, es una apuesta indirecta por la energía y espero que sea una gran beneficiaria de la recuperación del sector energético”.

Por lo demás, dentro de su exposición al sector financiero, ha posicionado al fondo en títulos que se beneficiarán del alza de los tipos de interés. También está atento a los movimientos del sector y abrirá posiciones si algún título cumple sus criterios de potencial alcista/bajista, explica el gestor de Fidelity.

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