Cinco recomendaciones para que las gestoras encuentren valor en las redes sociales… y una advertencia


¿Se está quedando el sector de la gestión de activos ‘fuera de la conversación’? En un momento en el que la omnipresencia de dispositivos móviles difumina los límites del mundo real y del virtual y en el que cada vez más empresas analizan sistemáticamente el comportamiento en línea de sus usuarios para adaptar su oferta y mejorar sus ventas, sorprende que las gestoras de activos, cuyo negocio depende en gran medida de la información que manejan, parezcan prestarle tan poca atención a la Red como fuente de información.

Aunque es cierto que la ingente cantidad de contenidos que se publica cada minuto dificulta la identificación de información útil y fiable, la verdadera barrera a la que se enfrenta el sector financiero se llama Compliance. Los estrictos protocolos de cumplimiento normativo restringen el acceso a redes sociales y contenidos en línea tanto en los dispositivos de la compañía como, en algunos casos, incluso en los dispositivos personales de los empleados.

No obstante, parece que las cosas empiezan a cambiar, impulsadas por los reguladores. En abril de 2013, la Securities and Exchange Commission (SEC) estadounidense aprobó la publicación de información relevante de carácter financiero por medio de redes sociales –siempre y cuando las empresas hayan anunciado previamente que la publicarán por esa vía– y el Banco de Inglaterra anunció recientemente la creación de un grupo de trabajo especial que monitorizará las redes sociales para detectar tendencias que puedan afectar a la economía británica.

“Las estadísticas oficiales suelen ser retrasadas y tienden a revisarse”, explica el economista jefe de la institución, Andy Haldane, en una entrevista con la cadena británica Sky News. “El análisis de la Red puede ofrecernos información más actualizada sobre lo que está pasando”. De hecho, el banco central británico ya se apoya en los macrodatos o ‘big data’ para adoptar ciertas decisiones como, por ejemplo, los nuevos límites sobre las hipotecas aplicados a principios de año.

Cinco recomendaciones para encontrar valor en la Red…

Lo cierto es que la información diseminada en blogs y otras redes sociales puede revelar tendencias que respalden las decisiones de inversión. Según diversos informes de consultoras como Accenture o Brunswick, un número creciente de inversores reconoce haber investigado una idea de inversión después de haber leído algo en un blog o en Twitter y la mayoría cree que las redes sociales ganarán cada vez más peso en los procesos de inversión.

Una encuesta reciente de la firma internacional de análisis Cerulli Associates constata que las gestoras recurren a las redes sociales principalmente para conectar con clientes, con intermediarios o con la prensa, pero también para recabar datos y extraer conclusiones a partir de las conversaciones virtuales. Entre las plataformas favoritas, destacan LinkedIn –que permite crear grupos privados– y los blogs, aunque otras como Twitter o YouTube van ganando terreno.

Pero, ¿cómo extraer valor entre tanto ruido? La firma Finmaven, que se especializa en recabar inteligencia social para el sector financiero, recomienda cinco técnicas básicas para sacarle el máximo partido a las conversaciones virtuales. Lo primero, es importante identificar los términos o frases más relevantes para lo que se busca, ya sea la cotización de un valor mediante su ‘cashtag’ (el ticker precedido de $), comentarios del consejero delegado o de los empleados, o información sobre sus competidores, socios o filiales. Los analistas también pueden buscar pistas que les ayuden a determinar la fidelidad de la base de clientes de una empresa o que permitan identificar conductas de largo plazo.

Finmaven también recomienda vigilar los niveles de conversación generados, ya que un repunte inusual suele responder a algún acontecimiento relevante para títulos o sectores de interés. Además, hay que tener en cuenta que cada vez más empresas y medios de comunicación publican información en sus perfiles de redes sociales antes de hacerlo por otros canales.

Descubrir fuentes de información influyentes –ya sean personas u organizaciones– a las que seguir y con las que relacionarse, establecer un buen sistema de alertas para no pasar por alto ningún dato relevante y usar software de análisis que permita determinar el sentimiento e identificar tendencias completan la lista.

…y una advertencia

Obviamente, las redes sociales no son el Santo Grial de la información y –como con cualquier otra fuente– hay que ser muy críticos con los datos que se publican para evitar situaciones como el famoso ‘hash crash’ que vivió el Dow Jones el 23 de abril de 2013, cuando el índice perdió 145 puntos después de que un tuit falso publicado por un hacker en la cuenta de Associated Press afirmase que se habían producido dos explosiones en la Casa Blanca y que el presidente Obama había resultado herido.

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