Cinco argumentos de BlackRock para seguir positivos en renta variable japonesa


Los vaivenes de China han hecho luz de gas sobre otro importante mercado bursátil de la zona, Japón; a finales de junio, el Nikkei 225 tocó su nivel más alto desde marzo del 2000. Ya es sabido a estas alturas que la historia de la recuperación del parqué nipón comenzó con la llegada de Shinzo Abe al Ejecutivo en 2012. Ahora bien, la pregunta tres años después es si esa historia sigue viva, y también es una pregunta que se ha planteado numerosas veces en el último año. Para Heidi Richardson, estratega global de BlackRock, todavía hay un abanico de razones para seguir confiando y extrayendo valor de este mercado. 

1. Las valoraciones siguen siendo atractivas

Aunque Richardson admite que las valoraciones se han encarecido a lo largo del último año, “siguen siendo más atractivas que el resto del mundo desarrollado y el mercado en general, tanto por PER como por valor en libros”. Basándose en datos de mediados de julio extraídos de Bloomberg, la estratega concluye que “el valor en libros de Japón todavía era la mitad del de EE.UU.”. La estratega también resalta que “las acciones japonesas siguen sin estar caras incluso después de haber superado a sus competidores desarrollados en el año gracias al fuerte momento de ganancias”. 

2. Recuperación de los beneficios

Aunque la estratega es consciente de que la economía japonesa aún no está tan fuerte como desea, sí subraya que ha sido capaz de salir de un largo periodo de recesión y “está empezando a mostrar signos de beneficiarse de un yen más débil”, lo que está ayudando a mejorar la rentabilidad de las compañías japonesas. “Las estimaciones conservadoras del año pasado y la reforma del gobierno corporativa también están ayudando a mejorar el entorno de ganancias”, concluye. 

3. Mejora del ROE

Ésta es sin duda una de las grandes novedades para el parqué nipón este año: “Las corporaciones japonesas están poniendo más énfasis en el valor para el accionista y están incrementando el efectivo que les devuelven en forma de dividendos y recompra de acciones”, resume Richardson. De acuerdo con datos del 12 de julio también procedentes de Bloomberg, comenta que el retorno sobre la acción (ROE) de Japón se ha incrementado un 30% desde 2012. 

“De aquí en adelante, a medida que las compañías japonesas potencialmente pueden continuar mejorando su rentabilidad, puede que el ROE se incremente más este año y el siguiente”, concluye en este apartado. 

4. Apoyo del banco central

Más que de “Abenomics”, algunas firmas de inversión prefieren hablar de “Kurodanomics”, en referencia a los esfuerzos de Haruhiko Kuroda, gobernador del Bando de Japón (BoJ), para generar reflación. Al margen de esta etiqueta, la estratega indica que, frente a la cada vez mayor probabilidad de que la Reserva Federal suba tipos este año, “el BoJ sigue en modo relajado y planea continuar expandiendo su balance, proporcionando un potencial impulso a los valores del país”. 

5. Incremento de las compras institucionales de renta variable

Es uno de los efectos buscados por la política de las tres flechas, que grandes inversores institucionales como el Fondo de Pensiones del país (GPIF por sus siglas en inglés) reduzcan sus posiciones en renta fija en favor de la renta variable. “Mientras que el reequilibrio del GPIF ya está casi completo – el fondo probablemente alcance su objetivo de asignación de activos del 25% este mes- otros fondos de pensiones también podrían incrementar su exposición a renta variable, dado que la rotación del GPIF contribuyó a retornos récord para el fondo”, observa la experta. Ésta añade que otro gran comprador en liza puede ser Japan Post, el mayor banco de Japón, así como la mayor aseguradora y el mayor empleador del país. 

 


Heidi Richardson recuerda a modo de conclusión que el rally hasta ahora de las acciones niponas se ha debido a los resultados de las Abenomics, “principalmente por el crecimiento de beneficios de calidad y las políticas favorables a los accionistas, más que por una simple expansión de múltiplos”. Aunque consciente de que el mercado del país afronta obstáculos como el todavía enorme endeudamiento gubernamental, el envejecimiento de la población o una ralentización del crecimiento, “estos escenarios parecen hoy improbables”, por lo que la estratega sentencia que “Japón sigue siendo un mercado bursátil a tener en cuenta”. 

 

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