“China se está ahogando en su propia deuda”


“China se está ahogando en su propia deuda”. Es una afirmación contundente pero, según Joseph Taylor, analista senior de deuda soberana de Loomis Sayles (Natixis Global AM), fundamentada. “Conocemos esta realidad por una buena fuente. Y en este caso esa fuente es, además, insólita: el Banco Popular de China”. Según explica, no es fácil recordar la última vez que tanta gente prestó tan poca atención a algo de tan vital importancia. “La revelación se produjo en el comunicado del Informe de la Política Monetaria del primer trimestre de 2015 publicado por el banco central el pasado 8 de mayo. En él, el BPoC reconoce que China tiene una deuda enorme. El gobierno ha dependido demasiado de la inversión para el crecimiento. La expansión del crédito ya no volverá a ser posible. Como resultado, la economía ha tenido una inevitable desaceleración. Estas conclusiones no son ninguna novedad para la mayoría de nosotros. Sin embargo, que el gobierno admita el problema es algo muy nuevo y de suma importancia".

¿Cuál es la trampa?, se pregunta el experto. “El informe solo está disponible… en chino. La versión en inglés de los informes monetarios trimestrales se publica por lo general con dos meses de retraso. Por lo que no podremos ver la traducción al inglés del primer informe trimestral hasta principios de julio de 2015”, explica el experto. Pero… ¿por qué esto es importante? “El Banco Popular de China ha reconocido explícitamente que el apalancamiento en China es excesivo y el nivel de la deuda es un obstáculo para un mayor crecimiento. Hemos estado tratando este tema durante meses (o quizás años), pero es ahora cuando el gobierno ha reconocido abiertamente que tiene problemas”. Taylor aporta además el extracto relevante de la traducción facilitada en la versión de Bloomberg.

… El crecimiento económico sigue, en gran parte, confiando todavía en la inversión dirigida por el gobierno, y el margen para una mayor expansión es bastante limitado. Además, el aumento de la deuda está obligando a China a utilizar una gran cantidad de recursos para reembolsar y refinanciar la deuda, lo que conduce a efectos de contracción para la macroeconomía”. Es lo que se dice en la página 54 del informe de la Política Monetaria de China del primer trimestre, publicado el pasado mes de mayo.

En vista del carácter excepcional de la divulgación, en Loomis Sayles estaban decididos a corroborar su validez. Con ayuda de un traductor, escanearon la página web del Banco Popular de China y se encontraron la página 54 del informe monetario en mandarín. “La política del sitio web, fundamentalmente en mandarín, deja a los extranjeros sin información. La página del Banco Popular de China en inglés dista de ser un buen ejemplo para su divulgación. De hecho, consideramos las diferencias entre la página en inglés y en chino totalmente sorprendentes en un país que aspira a una igualdad de condiciones en la comunidad internacional. Si China aspira a tener una moneda de reserva, ¿no debería ser la transparencia en la política monetaria una prioridad para la autoridad monetaria china?”, se pregunta el experto.

Taylor asegura que en su equipo han pasado algún tiempo comparando las dos páginas, llegando a las siguientes observaciones. “La cantidad de noticias publicadas en la página en chino era de 32 en abril de 2015, mientras que en la página en inglés era solamente de 12. Si uno busca estadísticas detalladas, el sitio web en inglés solo le proporcionará información de 2010. Por otra parte, la página en chino parece estar completa y actualizada. Puede disponerse de los datos económicos de China en otros lugares, pero en muchos casos estarán completamente escondidos tras las barreras de pago (bases de datos de Bloomberg, Haver y de CEIC). Nos hacemos la siguiente pregunta obvia... ¿Está este país preparado para una cuenta corriente abierta con un abismo tal en disparidades informativas?”.

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