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China en 2014


Después de un año volátil de revisiones al alza y a la baja de los pronósticos económicos, es probable que el crecimiento del PIB de China alcance el 7,6% este año, ligeramente por encima del objetivo gubernamental del 7,5%. Con un crecimiento estable, el gobierno chino puede ahora centrarse en avanzar en las ampliamente esperadas y muy necesarias reformas para un crecimiento económico sostenible. 
 
Revisión y perspectivas macroeconómicas
 
La debilidad económica china en la primera mitad de 2013 estuvo causada en parte por la liquidación de existencias y por la pronunciada caída en el consumo debido a la campaña anticorrupción del gobierno. Desde julio hemos visto una mejora importante en la actividad económica, así como una aceleración en el ritmo de reformas. El resultado de estas políticas gubernamentales de apoyo tales como la construcción más rápida del ferrocarril o las medidas de reducción impositiva se pueden ver en los últimos datos económicos anunciados en China. El crecimiento del PIB en el tercer trimestre de 2013 alcanzó el 7,8% anual desde el 7,5% en el segundo trimestre del mismo año, y algunos indicadores como la inversión en activos físicos y el crecimiento de la producción industrial han permanecido a niveles favorables. El crecimiento de las ventas minoristas se ha mantenido en niveles estables dado que la renta disponible sigue superando el crecimiento del PIB, sin embargo, al mismo tiempo, la inflación sigue siendo manejable. 
 
En el frente exterior, es probable que los datos de exportaciones mensuales sigan siendo volátiles, sobre todo hacia finales del año dado que el efecto base se vuelve menos favorable y dado que el tipo de cambio efectivo del Renminbi se ha apreciado mucho últimamente. A pesar de ello, la tendencia secuencial en el crecimiento de las exportaciones en los últimos meses sugiere que China se está beneficiando de la actual mejora en la economía global. En cualquier caso, dado que China tiene ahora una dependencia relativamente baja de las exportaciones, cualquier crecimiento constructivo en este componente producirá un aumento en el crecimiento económico. 
 
En general esperamos que el crecimiento del PIB en el resto del año sea estable, alcanzando el 7,6% en 2013. Teniendo en cuenta que el efecto base será menos favorable, al mismo tiempo que no se espera una recuperación muy fuerte en los mercados desarrollados, prevemos un crecimiento del PIB cercano al 7,5% en 2014. 
 
Mirando hacia el futuro: Focus en las reformas
 
 
Tras el ambicioso plan de reformas establecido en la Tercera Sesión Plenaria, esperamos que los próximos años sean un período importante de implementación gradual de las muy necesarias reformas a largo plazo. El paquete de reformas anunciado por la Tercera Sesión se centra en las cuestiones más importantes tales como la desregulación del mercado, la reforma fiscal e impositiva, la reforma de las empresas públicas, la reforma rural/urbana y la reforma de cuestiones sociales. 
 
Para 2014, los temas principales resultantes de la Conferencia de Trabajo Económico Central anual pasan por asegurar el crecimiento económico al mismo tiempo que se consigue avanzar con las reformas. Los seis objetivos principales para la política económica del próximo año son: asegurar una oferta y una calidad estables de los productos agrícolas así como la seguridad de los alimentos, acelerar los ajustes industriales estructurales y solucionar las cuestiones de sobrecapacidad, prevenir los riesgos de la deuda gubernamental local, avanzar hacia un desarrollo regional más coordinado y equilibrado y también en la disminución de la pobreza, mejorar el nivel medio de vida  y aumentar las ayudas para una vivienda asequible. La actitud política macro sigue estando caracterizada por una “política monetaria prudente y fiscalmente proactiva”. Ponemos el énfasis en un crecimiento razonable y en la profundización muy positiva de las amplias reformas que se llevarán a cabo en 2014. 
 
La exitosa puesta en práctica de las reformas económicas estructurales será la clave para que China tenga un crecimiento sostenible de aquí en adelante. Dado que hemos visto que el nuevo gobierno ha dado los primeros pasos hacia un mayor avance en muchas de esas reformas, creemos firmemente en el compromiso del gobierno y en su capacidad para avanzar en la dirección política necesaria.
 
Estrategia de inversión
 
Para enfrentarse al reto de implementar las reformas estructurales mientras se sigue manteniendo un crecimiento económico estable, esperamos que el gobierno del Primer Ministro Li evite estimular de forma directa el sector manufacturero y que en cambio se centre en las infraestructuras lo que será necesario para acabar con la contaminación, mejorar la industria y alentar el consumo. Esta estrategia permitiría conseguir crecimiento económico sin aumentar los problemas de sobrecapacidad al mismo tiempo que beneficia a sectores como la protección medioambiental, infraestructuras urbanas y de ferrocarriles, infraestructura TI y de telecomunicaciones y consumo.
 
Nuestra estrategia de inversión sigue la dirección de las futuras reformas pues se centran menos en la “antigua China” que está representada por sectores que están sufriendo problemas de capacidad excesiva y anticuada, son muy contaminantes y generalmente están controlados por grandes empresas de titularidad pública. Por el contrario nos centramos más en la “nueva economía china” que está representada por sectores que reciben apoyo político, son innovadores y están liderados por el cambio desde las industrias primarias a los servicios industriales. Los cuatro temas sobre los que tenemos unas perspectivas más positivas son: nuevas energías y medioambiente, urbanización, sanidad y consumo. A través de una cuidadosa selección de compañías guiada por estas direcciones, creemos que estamos bien posicionados para beneficiarnos de los motores del crecimiento futuro de China.

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