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Cada vez son más las gestoras que aconsejan tomar en consideración el riesgo que supone la inflación futura


Fidelity Worldwide Investment es una de las gestoras que más está insistiendo a este respecto, al considerar que el entorno actual es especialmente oportuno para realizar una inversión estratégica en bonos indexados a la inflación, publica Expansión. “Las tasas de equilibrio son atractivas, ya que los mercados siguen pendientes de los bajos niveles actuales de inflación. No obstante, existen muchos riesgos inflacionistas potenciales en el horizonte, por no hablar de la marea de dinero creada mediante la relajación cuantitativa y que se tardará muchos años en achicar de la economía mundial”, afirma Andy Weir, gestor del FF Global Inflation Linked y del FF Emerging Market Inflation Linked.

Para el experto, los bonos indexados a la inflación deben verse como una inversión estructural a largo plazo. “La oportunidad que existe actualmente en términos de valoración simplemente quiere decir que es un momento ideal para realizar esa inversión. La inflación no plantea problemas actualmente. Las materias primas han caído recientemente y el crecimiento económico lucha para cobrar impulso. Sin embargo, los mercados de bonos están cada vez más pendientes de este panorama de debilidad a corto plazo, lo que crea una oportunidad atractiva para los inversores dispuestos a adoptar una perspectiva ligeramente a más largo plazo que el mercado”.

Después de las subidas de los tipos de interés desde el 22 de mayo, el gestor está aprovechando las anomalías en las valoraciones que ofrecen los bonos indexados. “Cuando se producen grandes movimientos en los precios o los rendimientos, las clases de activos menos líquidas son las que más anomalías en los precios presentan. Cuesta encontrar argumentos para justificar la falta de atractivo de los bonos indexados en cualquiera de los escenarios inflacionistas que prevemos”, afirma.

Manu George, responsable de gestión de productos de renta fija para EMEA de Schroders, gestora en cuyas manos está el Schroder ISF Global Inflation Linked Bond, cree que los países anglosajones podrían experimentar inflación debido a sus programas de relajación cuantitativa. “Aunque Europa no ha seguido este camino, en la periferia se observan presiones deflacionistas. Si los responsables políticos europeos no las abordan, ello podría tener consecuencias negativas para la deuda de la eurozona. Es posible que la volatilidad siga siendo elevada en los próximos meses”, asegura. Todas las áreas del mercado de renta fija, incluidos los bonos ligados a la inflación, registraron malos resultados, ya que los inversores se ajustaron a las nuevas perspectivas de un menor estímulo de los activos financieros por parte de la Fed. Los bonos ligados a la inflación sufrieron debido a las expectativas de los mercados de que los mayores tipos de interés reducirían las presiones inflacionistas.

Política monetaria

Martin Hegarty, gestor del BGF Global Inflation Linked Bond Fund, explica que las rentabilidades reales han aumentado y las expectativas de inflación se redujeron inmediatamente después del anuncio de una potencial ralentización de los estímulos monetarios por parte de la autoridad monetaria americana. “A pesar de que creemos que la Fed empezará a retirar su programa de compra de activos en 2013, los bancos centrales de todo el mundo se han comprometido a aplicar políticas monetarias expansivas”. En este sentido, el experto de BlackRock espera que la Fed mantenga los tipos en un nivel bajo.

Por su parte, el BCE y el Banco de Inglaterra han adoptado una estrategia de gestión de las expectativas respecto a la trayectoria que puede seguir su política de tipos de interés, mientras que el Banco de Japón se ha embarcado en un importante programa de relajación cuantitativa. “Teniendo en cuenta las medidas que los bancos centrales de todo el mundo están poniendo en marcha, nos gustaría protegernos frente a la inflación cuando resulte barato, y ahora es un buen momento”, señala.

Los bancos centrales están aumentando mucho la masa monetaria. Normalmente, el hecho de un aumento tan significativo tiene como consecuencia la generación de inflación, pero de momento esto no sucede porque la economía está intentando recuperarse. Sin embargo, en M&G Investments consideran que hay que tener en cuenta que siempre es posible que la inflación juegue un papel protagonista en los próximos años. “Los bancos centrales tendrán deuda pública por debajo de la inflación para que esta reduzca la deuda en términos reales. Esto se conoce como represión financiera. El ahorrador muy conservador con una cartera conservadora va a tener menos opciones de obtener rentabilidad porque los tipos estarán más bajos. En este sentido, los bonos ligados a inflación son una muy buena opción para obtener mayor rentabilidad en un posible escenario de recesión financiera”. La gran apuesta de la firma es el M&G European Inflation Linked Coroporate Bond, fondo gestionado por Jim Leaviss.

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