atl Capital: “A esta altura del año es posible obtener rentabilidades superiores al 4% en renta fija”


Empieza marzo, un mes en el que estadísticamente “se producen cambios de tendencias”, señala el equipo de gestión de atl Capital. A pesar de los dos meses de caídas bruscas, la firma de gestión de patrimonios confía en que 2016 puede ser un año razonablemente bueno para los mercados. “Las valoraciones lo apoyan, no vemos que estemos en una recisión”, destaca Ignacio Cantos.

Según el gestor de atl Capital, hay distintos factores que lo apoyan, como los niveles de crecimiento actuales y que “nunca, en una recesión, se ha destruido empleo, al menos en EE.UU.”. Por otro lado, tampoco ven ese riesgo en China: “están sufriendo la transformación en una economía moderna, empieza a estar equilibrada”. El riesgo de recesión lo sitúan en crecimientos por debajo del 5,5%, lejos del 6,5% previsto para este año.

Consideran que es un escenario de crecimiento maduro y, en este contexto, las valoraciones son atractivas. Sobre todo en Europa, región que en periodos de subidas de tipos se comporta mejor que EE.UU., indica Cantos. Además, al ser una economía claramente dependiente del petróleo, piensan que la bajada de precio se ira notando en el tiempo, al igual que la caída del euro. Sectorialmente apuestan por entrar en compañías petroleras o de materias primas.

Su visión positiva en el viejo continente contrasta con la negativa en bolsa americana o la neutral en España, Japón y emergentes. De España, Félix López, remarca que seguirá siendo uno de los pilares de crecimiento fundamentales de Europa. “El punto de inflexión en la creación de empleo y la generación de confianza del consumidor han puesto en marcha la economía”, explica. “Es complicado parar el tren del crecimiento, aunque temporalmente, por la situación política, puede haber una ralentización de la inversión, no del consumo”.

Respecto a los emergentes, Mario Lafuente cree que a largo plazo, con las valoraciones actuales, “el riesgo a equivocarte es bastante limitado por el potencial de crecimiento que presentan estos países”. En renta fija, ve mayor valor en deuda gubernamental y en moneda local, “aunque a corto plazo pueda haber depreciación de la divisa”, destaca. “Con un plazo razonable, se puede ganar dinero”, añade. Por otro lado, “evitaría la deuda corporativa ya que muchas empresas se han endeudado en dólares y sus ingresos no son en esta divisa”, concluye.

High yield, apuesta favorita del año 

En renta fija, apunta Lafuente, “la buena noticia es que a esta altura del año es posible obtener rentabilidades superiores al 4%, cosa que no ocurría en 2015”. Además, el high yield supone para ellos “no asumir mucho riesgo de duración y aunque, seguramente aumente el riesgo de impago, se compensa con el diferencial de crédito que se paga”. También piensan aumentar posiciones en estos meses en deuda subordinada e híbridos.

En cuanto a los bonos de gobierno y deuda corporativa, observan que hay más riesgo de duración. No obstante, el riesgo derivado de la inestabilidad en el mercado de crédito corporativo puede suponer que una aplicación de los spread genere oportunidades en algunos casos.

A este riesgo hay que sumarle los geopolíticos, el referéndum de Gran Bretaña, la falta de gobernabilidad en España, la reducción de los beneficios de las compañías americanas, la recesión en China si su crecimiento baja del 5% o una subida de tipos en EE.UU. más rápida de lo esperado. En este último caso, López opina que desde el punto de vista económico seguramente no tenga sentido subir tipos de forma sistemática, pero que les parece raro que paren con una subida, esperando una más en el año.

El riesgo más alto estará en la psicología del inversor. Para López, las dos caras de la moneda de la volatilidad son que, por el lado negativo, “decisiones equivocadas pueden suponer grandes perjuicios para las finanzas de nuestros clientes”, y por el lado positivo, “cuando no está justificada, te da la posibilidad de comprar a niveles atractivos”.

El 2015 en cifras 

atlCapital cerró 2015 con un crecimiento del 8% tras alcanzar los 1.300 millones de activos bajo gestión, cifra que esperan incrementar en un 12% en 2016, lo que supondría llegar a los 1.450 millones. El beneficio bruto el pasado año fue de 1,27 millones, un 22% más que en 2014. Cuentan con 76 empleados y 1.840 clientes, datos que quieren aumentar en un 15% y un 14% en 2016.

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