Antonio López Silvestre: “La reunión con un buen management es una condición necesaria pero no el factor más relevante para invertir”


En todo fondo con filosofía value, el margen de seguridad tiene siempre una importancia vital. En el caso del March Valores, especializado en renta variable ibérica, establecer este margen correctamente es la cúspide de un modelo de selección de compañías que comienza por un screening cuantitativo, prosigue por un análisis cualitativo y finaliza con una valoración propia de la casa del precio objetivo de la empresa en cuestión. Antonio López Silvestre, su gestor, resume la aspiración del fondo de un plumazo: “buscamos compañías buenas a precios razonables con un margen de seguridad”.

Generalmente, este margen de seguridad oscila entre el 20% y el 30%, aunque puede sufrir variaciones en función del tipo de compañía de la que se trate. A las compañías cíclicas o a las microcaps, March Asset Management les pide un mayor margen. En el caso de los bancos, por ejemplo, el margen de seguridad se reduce hasta el 10%.

“Me sigue siendo muy difícil hacer la valoración de un banco, es un sector que nunca nos ha gustado demasiado. Por ejemplo, ha habido bancos que han tenido que ampliar capital para pagar el dividendo”, señala López Silvestre. El March Valores tiene bancos en cartera, pero infraponderados. Del sector financiero, su gestor prefiere a las aseguradoras.

Al igual que bancos, a los gestores de March A.M. tampoco les gustan el resto de sectores regulados. De ahí que el 2014 fuera “un año difícil y de transición” para la gestión activa como la llevada a cabo por la gestora de Banca March, un ejercicio en el que primaron mucho este tipo de empresas.

El peso de las posiciones españolas en el fondo es predominante, con un 88% en la actualidad, yendo a parar el 12% a valores portugueses. Por capitalización, grandes y medianas compañías se reparten el protagonismo, con el 40% y el 34% de representación, respectivamente. Las pequeñas tan sólo suponen el 17%. “Con el volumen de activos bajo gestión que tenemos -en torno a los 60 millones de euros entre España y Luxemburgo-, ya no podemos entrar en el MAB como antes”, reconoce López Silvestre. Tan sólo una compañía del MAB se cuela en el March Valores hoy por hoy.

Además, el gestor subraya que “el perfil de cliente mayoritario del vehículo es de banca privada, aunque la entidad está notando cada vez más un mayor interés por parte de inversores institucionales españoles e internacionales”.

Simplificación y convicción

Desde la llegada de López Silvestre a March A.M. como gestor a comienzos de 2014, uno de los grandes cambios que ha sufrido el fondo ha sido reducir su número de convicciones. Si antes hasta 50 posiciones conformaron la cartera del producto, en estos momentos los valores invertidos se reducen hasta los 37. La intención de su responsable es mantener una horquilla de posiciones entre los 30 y los 40 valores.

El 80% de posiciones que toma López Silvestre son fruto de la convicción y, el 20% restante, del moméntum, “siempre y cuando el moméntum cumpla con nuestros criterios de gobierno corporativo”, puntualiza.

Tanto López Silvestre como el resto de gestores de March A.M. aplican en las empresas en las que invierten el mismo análisis de gobernanza que implementa el The Family Businesses Fund en su universo invertible. En él, se estudian aspectos como la composición del consejo y la representación de los accionistas o la trayectoria y la remuneración de la firma auditora, grieta por la que, en numerosas ocasiones, surgen problemas de falseamiento de cuentas en compañías cotizadas.

En este sentido, las visitas al equipo de management de las compañías por parte de los gestores de March A.M. sirven más para conocer en profundidad el modelo de negocio que para hacer números. “La reunión con un buen management es una condición necesaria pero no el factor más relevante para invertir”, se sincera López Silvestre.

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