Algunas reflexiones sobre el mercado de renta fija que el inversor debería, al menos, valorar


Estamos en un entorno de tipos cero o negativos en Europa. El BCE ha puesto en marcha un QE, un factor con el que no se contaba hace unos meses. Al otro lado del Atlántico, parece inevitable que Estados Unidos suba los tipos de interés en 2015, con el impacto que esto tendrá en el mercado de renta fija. Por si todo este fuera poco, los spreads están muy comprimidos y es posible que por duración no se gane mucho en renta fija. “Todos estos son factores que dificultan la gestión de las carteras de los clientes y hace imprescindible tener fondos de renta fija flexible en cartera. Es probable que, al igual que lo sucedido en 2014, la tendencia este año siga siendo la de ver entradas en esta clase de productos”, aseguraba Javier Dorado, responsable de J.P.Morgan AM para Iberia, en la presentación del seminario de renta fija celebrado por la gestora en Madrid.

Desde J.P.Morgan AM se muestran convencidos de que, en el actual entorno de mercado, la única manera de afrontar el mercado de renta fija es la flexibilidad. “Incluso los perfiles más agresivos tienen que tener bonos en cartera. Lo que más nos preocupa es qué hacer con la renta fija. Actualmente, es una de las clases de activo más difíciles de gestionar del mercado. El trabajo de un gestor de patrimonios es muy similar al de un equilibrista, que tiene que hacer malabares entre la gestión de un mercado de renta variable que ha corrido mucho y la deuda que lo ha hecho muy bien y donde es muy difícil encontrar activos con valoraciones atractivas. Las expectativas de inflación han caído y la sobredemanda que existe por los bonos ha conducido a las tires a mínimos históricos”, afirma Manuel Arroyo, director de Estrategia de J.P.Morgan AM para Iberia.

En este sentido, el experto recuerda que el 25% del universo de bonos gubernamentales en Europa está ofreciendo rentabilidades negativas. “Es realmente difícil encontrar valor en activos de crédito. Desde 1964, el 96% de los días hemos estado con tires más altas. Es una forma de ver cómo de caro está el mercado. Cuando tienes tires tan bajas, el riesgo es mayor. En casi todos los activos, la tir está en mínimos históricos. Con un movimiento de solo un 1% de tir en algunos segmentos de mercado puedes llegar a perder hasta un 15%. Hay inversores que han hecho mucho dinero en renta fija con estrategias direccionales y que actualmente no saben el riesgo que realmente entraña mantener esta misma estrategia en su cartera”, explica el experto.

Además de flexibilidad, Arroyo indica que el otro concepto que le parece importante en renta fija es el de la diversificación. “Diversificar en renta fija tiene un beneficio y es que no todo se comporta igual. Algunos activos evolucionan de manera distinta, presentando incluso correlaciones negativas. Si diversificas, tienes una cartera mucho más eficiente desde el punto de vista de rentabilidad/riesgo”. El experto encuentra oportunidades en high yield americano (tras las últimas correcciones), deuda de alto rendimiento europea (donde los fundamentales son sólidos) y deuda emergente (gubernamental en divisa local, en dólares y deuda corporativa). “La clave es ser muy selectivo”, asegura. Desde la firma americana apuestan por tres estrategias diferentes.

JPM Income Opportunity: el fondo de la flexibilidad

Se trata de un producto con una baja correlación con los fondos tradicionales long only de renta fija que sigue un enfoque flexible, lo que le permite invertir en diferentes sectores y adaptar su estrategia a las condiciones del mercado, llegando incluso a asignar importantes cantidades en liquidez si Bill Eigen, gestor del fondo, así lo considerase necesario. De hecho, el porcentaje actual en liquidez es del 45%. “Durante los últimos 2-3 años lo que hemos hecho ha sido reducir el riesgo de la cartera. El pasado verano, teníamos el 60% en liquidez y estábamos ligeramente negativos en duración. El high yield cayó un 5%, y, desde entonces, pusimos el 15% del capital a trabajar. La deuda con alto rendimiento es hoy más atractiva a nivel técnico. El 4% ha ido a nombres vinculados a la energía”, revela Jonathan Sachs, especialista de producto de renta fija de retorno absoluto de la firma.

Según explica, “estamos en un entorno muy difícil para ser gestores de renta fija y también difícil para que los inversores puedan construir sus carteras. Es necesario pensar diferente a la hora de diversificar la cartera. Se requiere una estrategia que te permita acercarte al mercado de una manera sistemática, controlando la volatilidad y reduciendo el riesgo de caída. No hay lugar al que ir para encontrar yield atractiva en deuda pública. El cupón ha desaparecido”, asegura. El experto reconoce que nadie en el equipo está satisfecho con los resultados cosechados por el fondo en 2014. “No participamos en el final del rally que hubo, pero fue prudente no asumir riesgo. Nuestro foco está en la preservación del capital.  Ahora somos más oportunistas. Hemos sido más agresivos y encontramos más valor y oportunidades más atractivas por rentabilidad ajustada al riesgo”.

JPM Global Bond Opportunities: agnósticos en cuanto al benchmark y con una cartera que nunca es estática

El objetivo de este fondo es mejorar el potencial de rentabilidad de los mercados mundiales de renta fija haciendo una asignación dinámica y flexible a las ideas de mayor convicción del equipo de renta fija de la entidad. Son agnósticos en cuanto al benchmark y la cartera nunca es estática. Al igual que en el caso anterior, Iain Stealey, uno de los responsables de la estrategia, también cree que las salidas de dinero registradas el año pasado en el mercado de high yield americano han destapado interesantes oportunidades de inversión. “Analizando los motivos que han empujado a la corrección del mercado, vemos que detrás está la caída del precio del petróleo, lo cual solo afecta al sector energético, que representa sólo el 15% del mercado. ¿Pero qué hay del 85% restante y de las compañías que, como las del transporte, se beneficiarán del abaratamiento de la materia prima?”, se pregunta.

El gestor descarta que vayamos a asistir a una subida importante de la ratio de defaults. “Muchas empresas de high yield han reducido o refinanciado su deuda, mientras que los balances son hoy muchos más sólidos”. Stealey también encuentra oportunidades en high yield europeo, segmento de mercado que ve como una opción atractiva para generar income. “Los fundamentos macro están mejorando, a lo que hay que añadir el apoyo al mercado que proporcionará el QE del BCE. La demanda de bonos en 2015 será incluso mayor que la del año pasado. Las tires bajarán aún más y los spreads se contraerán por la política de Mario Draghi. Veremos una mejora de la calidad crediticia de los activos y cómo muchas compañías de high yield pasan a grado de inversión (rising stars)”. En deuda con grado de inversión, por el contrario, cree que las compañías americanas cotizan a precios más interesantes que las europeas, las cuales encuentra más caras. También cree que el dólar mantendrá su tendencia a la apreciación.

JPM Emerging Markets Strategic Bond: favoreciendo deuda soberana frente a bonos corporativos

Se trata de un fondo que cuenta con límites de inversión más amplios que las estrategias tradicionales de renta fija y que sigue una filosofía de inversión flexible que permite a los gestores expresar sus opiniones estratégicas y tácticas en todos los sectores del universo emergente. En los últimos años, los inversores que optaron por invertir en deuda de mercados emergentes vieron recompensada su decisión con rentabilidades atractivas. Sin embargo, la fotografía ha cambiado y el mercado se ha vuelto mucho más difícil. Así, al menos, lo cree Zsolt Papp, especialista de producto de renta fija emergente de la entidad, quien revela que, en el actual entorno, ellos gestionan siguiendo tres premisas: siendo selectivos por países, sectores y segmentos; siguiendo una estrategia defensiva y buscando oportunidades con una buena historia detrás.

“El crecimiento económico de los emergentes no es tan bueno como lo era frente al del mundo desarrollado. Observamos un recoupling. A medio plazo, no es una fotografía particularmente bonita en términos de crecimiento aunque el crecimiento de los desarrollados les ayudará. Por otro lado, el impacto de un precio del petróleo más barato no es uniforme. Algunos países saldrán beneficiados. Otros, en cambio, no. En términos de inflación, en el mundo emergente tiende a bajar, lo cual es positivo para que los bancos centrales puedan recortar tipos e inyectar liquidez. Sin embargo, esto no compensará el potencial impacto que pueda tener una subida de tipos en Estados Unidos. Se producirá una corrección en el mercado”, vaticina el experto.

En el actual escenario, Papp indica que el equipo favorece deuda soberana frente a la corporativa. “Hemos añadido a la cartera deuda pública de países de menor tamaño dentro del universo emergente como Panamá, Hungría o Rumanía. Nos gustan India, Indonesia o Chile, aunque este último ya empieza a estar caro. En lo que respecta a la deuda corporativa, las valoraciones se están volviendo más atractivas, pero no por las razones adecuadas: Rusia (sanciones, recesión económica…) y Brasil (recesión técnica y que ha sido rebajada a high yield). Además, las condiciones de acceso al crédito se han vuelto más difíciles. Es lo que nos hace ser más cautos en deuda corporativa”, concluye.

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